Si algo representa en esencia el nombre de mi estudio de diseño de presas es, obsesión, digamos que va con mi carácter, por naturaleza soy obsesivo y según me dijo una psicóloga de mi departamento, en general los escaladores/as somos obsesivos.
A lo que vamos, finalmente no he podido salir a escalar, y bueno dándole vueltas he encontrado el momento, que es este fin de semana para ir a atacar el proyecto que tenemos entre manos en el Pirineo, después de atarlo definitivamente y que a Quo y a mi nos cuadre, tenia que destinar parte de mi tiempo a otra cosa ya estaba muy nervioso solo pensando a donde vamos, así que hacia el estudio.
La mejor manera de dirigir el pensamiento hacia otra cosa es dedicarse a hacer otros menesteres, y ahí estamos, hace ya unas semanas empecé este gran volumen, pero en su formato bruto, aún sin pulir, no me convenció y lo aparte en un rincón del estudio, mejor no destruirlo, con el tiempo, los días, uno se lo mira y le va encontrando más sentido, así que hoy, mientras mi cabeza organizaba el ataque a la vía pirenaica, el material, la intendencia, los horarios, el peso, la mochila, ha empezado a trabajar el lado izquierdo de mi cerebro, el que tenia desconectado por unas horas y la maquinaria se ha puesto en marcha.
No había mas remedio, que darle rienda suelta a las ideas, he vuelto a aquel tarugo de poliuretano que tenía apartado y le he dedicado todas las horas que he podido, ahora ya esta en proceso, como veis es de una mente obsesiva pasar por todas las fases del proceso de esta gran presa, y aún queda trabajo, y el pulido, y los detalles, y volver a pulir y volver a retocar, pero eso es lo que me gusta de todo esto, lo Psyco que es.

