miércoles, 3 de agosto de 2016

Martinez-Somoano en la cara Este del Picu Urriellu

Teníamos pendiente una visita al Norte , concretamente a Cantabria, siempre seducidos por la temperatura suave y fría y por unos amigos allí que vemos menos de lo que nos gustaría. Así que decidímos que era el momento de ir a pasar unas pequeñas vacaciones y visitar a nuestros amigos , como siempre, no nos ha dado tiempo para mas.

Tal como vamos en ruta, un mensaje nos dice "vamos camino de Ramales, si no llegáis muy tarde nos vemos allí" tarde? si estamos en los alrededores de Bilbao, el mismo mediodia del inicio de nuestro viaje, ya podíamos escalar en Ramales junto a nuestros amigos Carlis y Silviuca de la Maruca. 

Una escuela que durante todos los años que vivieron nuestros amigos en Barcelona escuchamos una y otra vez, las delicias de sus placuchas y lo técnicas que eran, el día no dio para mucho, pero si para poder realizar la primera vía que se equipo en Ramales en la que el paso del tiempo se nota en lo desgastada de su roca, eso si, me gusto mucho el tipo de escalada.

En otra ocasión espero pasar más días escalando en esta fantástica escuela, Arlet disfruto haciendo sus pinitos con la cuerda, llegando al top de cualquier vía tan solo con el contrapeso de mi cuerpo, como disfrutan los pequeñajos.

Ramales

Pasamos una semana disfrutando de la Costa del Cantabrico, coincidiendo con las fiestas de Santander, bañandonos en unas calas preciosas como la de La Maruca, observando peces y jugando con los cangrejos, donde Silvia es hija, una de esas playas en las que puedes contemplar la subida y bajada de la marea y donde las embarcaciones locales ya saben ese pequeño laberinto que tienen que memorizar si entran un poco más tarde que la marea este mas baja de lo previsto, pudimos ver el fondo y bucear en unas aguas transparentes, eso si con ganas de pasar un poco de frío, pero eso era lo de menos, a todo se acostumbra el cuerpo.

No conocía la costa Cantabrica, y me encanto, esos acantilados y las formas caprichosas de sus rocas, comer cerca del mar, de la mano de nuestros amigos y aconsejados donde ir, no hay nada como conocer el territorio, aún se disfruta más sin la sensación de ser un turista.



Mientras Carlis y yo ya estabamos camino a uno de nuestros objetivos, el Picu Urriellu, Laia, Silvia, Arlet  Bruc pasaban la mañana en un parque llamado Parque Botin, tan solo lo conocía por fotos una vez fue acabado, Laia me envio esta foto de mi hija Arlet jugando con las presas que su padre crea. La empresa constructora de este parque nos hizo un pedido de grandes modelos para crear un juego infantil en el parque, así que casualidades y ya sin recordarlo, aquí apareció mi hija pisoteando el trabajo de su padre, nunca mejor dicho. ;)

Parque Botin (Santander)
Bruc y Laia paseando por el camino de ronda de la Costa Cantabrica

Entre la foto de arriba y la de abajo han pasado 13 años, arriba en Montgrony, cierto, hemos cambiado mucho, muy contentos de tener unos amigos así.

Entre medio visitamos el Desfiladero de la Hermida, no sabría decir cuantas veces le dije a Carlis que aquello era una pasada, que el futuro de la escalada estaba allí, y mientras más caminábamos más seguro estaba de ello, paredones, y más paredones de columnas infinitas de desplomes con todas sus formas y ángulos, que gozada y todo el entorno precioso.

Y llego el día de irnos al Picu Urriellu en los Picos de Europa acompañado por un gran conocedor de Picos, y sus vías, tanto por las que ha escalado como por las aperturas que ha realizado, desde que les dijimos que íbamos y mi propuesta era ir a hacer una vía al Picu Urriellu Carlis no dudo ni un momento en acompañarme todo y su pequeña lesión de hombro. 

Me explico tantas cosas durante el camino, sus valles, accesos, sus cumbres, nombres, etc, que no soy capaz de plasmarlo todo aquí. Yo no tenía ninguna vía en mente, bueno si muchas, pero el tiempo era escaso y ya habíamos recortado un día por mal tiempo, así que la Oeste era el primer plan pero la Este la teníamos en mente, la propuesta de Carlis era hacer La Murciana 78 el no la había realizado y ganas tenía, a mi me parece un plan perfecto, un viote en la Oeste al que tengo en la lista de vias por hacer. Vamos preguntando y el dia de nuestra llegada casí no escalo nadie en la Oeste, esto va como va.
Cara Oeste del Picu Urriellu

Cargados con mochilas para vivaquear y material para escalar en 2 h 30 min ya estamos en la base del Picu Urriellu y nuestro vivac es un hotel de millones de estrellas, que nervios me siento como un niño pequeño, lleno de emoción, no paro de mirar el Picu, tiene una atracción como Yosemite, me sentía igual que cuando estuvimos en el Valle Californiano, te giras, preparas la cena, pero te vuelves a girar, no puedes quitarle el ojo, y vas descubriendo sus clásicas vías, esas que han marcado la historia del Picu, y otras de modernas, te atre como un iman, bueno, la idea es irse a dormir pronto muy pronto (creo que fue demasiado pronto, demasiadas emociones), a las 5:45 sonara el despertador, subiremos a pie de via en unos 10 min y a media tarde estaremos de bajada y camino de nuevo a Santander, ese es el plan.

Durante toda la noche no paro de dar vueltas, no concilio el sueño, aunque tengo los ojos cerrados, no quiero abrirlos, un momento los abro veo el cielo estrellado, no quiero quedarme con esa imagen y no dormir por lo que estoy viendo. Doy vueltas y mas vueltas, Carlis igual, aunque ninguno de los dos dice nada, escuchamos el frotar de nuestros sacos al girarnos, izquierda-derecha infinidad de veces, suena el despertador, y nos incorporamos de inmediato, "no he pegado ojo, y tu?" "tampoco", todo y así no estoy cansado ni Carlis tampoco, nuestro plan sigue para adelante, pero alguien corre más que nosotros y primero llega una cordada de tres a La Murciana y después una de dos que ya hace cola en su base, una pareja de ingleses escuchamos que iban a la Rabadá-Navarro, así que Carlis me dice que podemos ir a la Este, que son casi 300 m de pared y que hay vías muy buenas también.


 Las vistas desde nuestro vivac de las mil estrellas

 Las vistas desde nuestro vivac de las mil estrellas


 Amanece en Vega Urriellu

 La luna serpentea el Picu, mientras empezamos a preparar el material

Nunca había estado en Picos de Europa y hacía muchos años que no me lo quitaba de la cabeza, quería escalar en el Picu Urriellu, venir aquí ha sido casi como cuando estuve en Yosemite, emocionante y satisfactorio.

El camino de aproximación es agradable, voy pensando en mis cosas, como sera la via, la temperatura, me imaginaba 4 h de aproximación y fueron 2h 30 min. Cada curva alzas la mirada y piensas que veras el Picu, aún no, seguro que mas adelante lo veré, piensas, pero no, hasta que de repente, entre las brumas se abre el cielo y lo ves despuntar, aún no impresiona, su cara Este la más vertical las ver de perfil, pero a medida que te acercas la sombra se hace más grande.

Ya en su base te quedas inmóvil y no puedes dejar de mirarlo, es majestuoso, imponente, esa pared que te llama y quieres escalarla, no me canse de decir que aquello era precioso, me enamoré del Picu, pero también de todo lo que lo rodea, hay tanto por escalar, tanto por saber y subir que no da tiempo a todo.

 El Picu Urriellu durante la aproximación surgiendo de la niebla

 El Picu Urriellu durante la aproximación surgiendo de la niebla

 El Picu Urriellu durante la aproximación surgiendo de la niebla




 La cara Oeste del Picu.

 Amanece en el Picu y la luna sigue perfilando la arista superior

 Desde el valle no nos ven, nosotros aquí arriba estamos en otro mundo

Decidimos ir a la este a hacer la vía Martinez-Somoano, fue la primera via abierta en la cara este, como era de esperar aquí no hay ni una cordada, si 3 cordadas haciendo cola en la Cepeda.

"Esta es la primera vía que se trazo en las compactas llambrías del centro y lado izquierdo de la cara Este del Picu. Su apertura significó un paso importante en la instauración de un nuevo concepto de escalada en el Picu y animó a otros escaladores, en los siguientes años, a efectuar nuevas vías cada vez más difíciles en esta atractiva pared. 
El itinerario surca la pared más o menos por su centro, resolviendo inteligentemente la ascensión al aprovechar las posibilidades que ésta ofrece. En la parte superior, donde disminuyen las dificultades, se une a la vía cepeda con la que es común hasta la cima"

Longitud 340 m Horario aprox 4 h 30 min.
1 asc. 14 de agosto de 1974. Tomas Martinez Carretero y Juan Luis Somoano

Via Martinez- Somoano

Se trata de una vía que practicamente esta como originalmente se escalo, algún clavo, algún tascón abandonado, buriles originales y solo en un pequeño tramo han reequipado una parte, pero se trata de una vía con carácter tradicional en la que hay que llevar semaforo de aliens, y friends del 0,5-0,75-1-2 y 3 y unas 12 cintas largas.

La vía tiene una calidad excelente, la roca impecable, y discurre por canalizos de buena roca y muchos diedros y bavaresas donde se deja proteger al gusto de cada uno.

La vía comparte ultimo largo con la Cepeda, un característico paso por un agujero en el que te arrastras para pasar de la cara Este a la Sur y de aquí hasta la cima del Picu.

Vale la pena ir rápido para no juntarse en este último largo con cordadas vecinas y puede hacer retrasar mucho la ascensión.

Descenso: hay dos posibilidades en la cara Sur:
Por la Normal, pero hay que hacer cola, se utiliza habitualmente como subida la Normal para guías y clientes y como el descenso de la mayoría de cordadas. Así que es fácil hacer cola.
Via Teógenes: Esta justo debajo de la reunión del nicho, equipadas varias reuniones de esta vía para rapelar, que puede ser un descenso rápido si hay "colapso total" en la ruta normal. Usar sólo si se llevan cuerdas de 60 m y nunca en caso de fuerte lluvia. 

Disfrute como un niño de una buena roca y de escalar metros, disfrutando de cada largo y de las vistas, muchas gracias a Carlis por la escalada en el Picu

La cara Este a primera hora de la mañana

 Carlis en el primer largo

 Carlis en el primer largo


Ferran en el segundo largo

Ferran en el segundo largo

Ferran en el cuarto largo 

Ferran en el cuarto largo 

Ferran en el cuarto largo 

Ferran en el cuarto largo 

 Ferran en el cuarto largo 

 Carlis recuperando el cuarto largo

  Carlis recuperando el cuarto largo

 Carlis saliendo del nicho nos embarcamos sin darnos cuenta en la Via de la Luna, pero pudimos rectificar a tiempo

 Carlis empieza de nuevo el largo nuestro original, una travesia hacia la izquierda de unos 40 m a proteger

Carlis empieza de nuevo el largo nuestro original, una travesia hacia la izquierda de unos 40 m a proteger, al fondo Torre Areneras- Cuetos






Esperando que una cordada por encima nuestro acaben el largo de la Cepeda

No se si podre olvidar estas vistas

Largo del nicho que pasas de la cara Este a la Sur

En la reunión de la cara Sur una vez pasado el agujero


 En la cima del Picu Urriellu junto a Nuestra señora de las Nieves (que en varias ocasiones han tirado hacia abajo)

 Carlis y yo en la cima del Picu Urriellu junto a Nuestra señora de las Nieves.

 Una Chova de tantas que nos merodeaban para poder pescar algún suculento manjar, su característico graznido nos acompañara durante nuestra estancia. Esta fotografiada a 1 m en la cima del Picu.

 Panoramica de Neverón de Uriellu-Torre Areneras-Cuetos del Albo

Panoramica desde Vega Urriellu al amanecer.

Hasta aquí llego una semana por tierras Cantabricas, donde con mucha pena nos marchamos hacia Navarra, allí visitaríamos a nuestros amigos Patxi Basarte y Miren a tocar el Pais Vasco en Etxarri Aranatz donde se celebraban las fiestas, y los pequeñajos de ambas familias disfrutaron como locos.



Allí celebramos muchos cosas, bebimos y brindamos por todo aquello que tenía sentido, nuestras empresas, nuestras familias y hijos, por nuestra amistad y intercambiamos bebidas revitalizadoras, por un lado Patxi y familia pudieron deleitarse con una Ratafia artesana y nosotros con un Patxaran que nos hizo ir un poco contentos.

Para finalizar nuestro periplo, de la mano de Miren y Patxi pasamos el día por el casco antiguo de Pamplona, nos explicaron cada rincón, nos regocijamos en sus tabernas y volvimos a añorarnos en nuestra vuelta al castillo de Orisoain, donde pasamos unos días combinando visitas a nuestros amigos de Navarra y gastronomía.

Patxi Basarte (Hito Holds) & Ferran Guerrero (Psyco Art Holds) brindando por todo lo que esta por venir con brebajes tipicos de cada una de nuestras poblaciones.


Una semana y poco más que nos ha hecho desconectar de todo, visitar a viejos amigos y disfrutar, sobre todo disfrutar de lo que la vida nos esta dando.